Son muchas las razones por las que una relación de pareja puede ir mal.
En ocasiones, esas razones tienen que ver con las falsas expectativas que tenemos acerca del amor y de la convivencia.
Es bueno revisar cada uno de nosotros, cuáles son nuestras propias expectativas acerca del amor y la relación, para evitar así sentirnos frustrados, o que esas ideas y falsas premisas sean las causas de nuestras discusiones y problemas de pareja.
Marta Rubio, psicóloga y terapeuta de pareja, nos explica algunas de esas expectativas erróneas que pueden ocasionar conflictos en nuestra relación:
Relaciones de dominio
Todavía hoy, mucha gente piensa que la pareja les pertenece, la consideran una propiedad sobre la que tienen derechos.
En muchos casos coartan su libertad, basándose en la falsa premisa de “lo hago por su bien, porque es débil y tengo que protegerla/o”, o “porque de eso entiendo yo más”…
Estas premisas de dominio sobre la otra persona, hacen que esa pareja cada vez se sienta más sometida a los criterios del otro y pueda llegar a actuar con miedo a tomar sus propias decisiones y tener sus propias opiniones.
En los casos en que esta tendencia al dominio es muy acusada, puede llegar a minar la autoestima del otro, y en casos sostenidos en el tiempo, puede llegar a anular la personalidad del otro.
Relaciones de sumisión
Algunas personas creen que tener una pareja, es intentar complacerla en todo.
Olvidan sus propias necesidades y derechos por el bien del otro.
Creen que la abnegación incondicional es parte indisoluble de una relación de pareja, y sin embargo, esta misma disposición hace que la relación cada vez sea menos igualitaria y a la larga genere discusiones y presiones entre ambos.
Relaciones de dependencia
La dependencia emocional, es una de las mayores causas de los problemas de pareja.
Depositar en el otro todo nuestro bienestar es algo muy peligroso para nuestra propia felicidad.
Muchas personas dependientes exigen atención y dedicación continua.
Creen que el otro es el que debe darles la felicidad y se olvidan de cultivar su individualidad y sus propios espacios, lo que se vuelve una carga constante para el otro miembro de la pareja.
Relaciones idílicas
El cine y las novelas románticas, se han encargado de crear en el imaginario colectivo, un tipo de relación ideal donde los problemas y las insatisfacciones no tienen cabida. Sin embargo, la realidad no es esta.
La vida pone a la pareja en continua evolución, pasamos etapas personales variables, que pueden afectar al modo en que nos encontramos con nuestra pareja.
Contar con esas fluctuaciones y conflictos cotidianos en nuestra vida en común evitará tener la sensación de que “somos nosotros los que no lo estamos haciendo bien”.
Para empezar a mejorar nuestra relación, es importante identificar y entender qué partes de nuestras propias vivencias y creencias, pueden estar provocando las dificultades y los malos entendidos entre la pareja.
En Mentsalud Murcia, nuestros profesionales están especializados en Terapia de Pareja. Identificar cuál es el origen del problema de la relación, es el primer paso para poder ayudar a solucionarlo.
