Nuestro compañero Mario García, psicólogo de Mentsalud, impartió el sábado 14 de Abril el segundo taller del ciclo Desarrollando la Inteligencia Emocional: un ciclo de talleres para niños.
En esta ocasión, las emociones protagonistas fueron el miedo y la ira.
Mario nos muestra en este artículo los principales aspectos tratados en este segundo taller, así como los objetivos que alcanzaron los niños participantes.
Miedo e ira: desarrollando la valentía y la tolerancia a la frustración
Como todos sabemos, el miedo y la ira son dos de las emociones más importantes en lo referente a nuestra satisfacción personal y paz interior.
Por ello es fundamental adquirir un adecuado manejo de las mismas desde bien corta edad.
La manera en la que nos relacionamos con nuestras emociones conecta directamente con nuestra capacidad para tener una vida feliz.
Cuanto antes comenzamos a ser conscientes de ello y a hacer algo por mejorar al respecto, más fácil será adquirir hábitos sanos en lo referente a nuestro bienestar emocional.
¿Qué objetivos se cumplieron?
En este segundo taller, los niños asistentes tuvieron la oportunidad de:
– Aprender a reconocer cómo se manifiestan en cada uno de ellos el miedo y la ira, así como
-Ser conscientes de las situaciones suelen manifestarse ambas emociones.
-Conocer en qué consisten exactamente el miedo y la ira.
-Saber para qué sirven.
-Descubrir cuándo son útiles y cuándo no.
-Conocer diferentes estrategias para regularlas adecuadamente en cada situación.
¡Todo ello lo conseguimos, cómo no, de manera dinámica y divertida!
¿Cómo fue el taller?
Como siempre, para comenzar a familiarizarnos con cada emoción, usamos nuestra faceta creativa.
Dispusimos de una amplia variedad de materiales con los que dar rienda suelta a nuestro lado artístico y representar las emociones.
Para aprender a reconocer cómo son el miedo y la ira en cada uno y en qué situaciones solemos experimentar cada emoción empleamos diferentes fichas de autoconocimiento. En ellas pudimos enumerar los distintos aspectos de la emoción y las distintas situaciones en las que ésta se presenta.
Una vez hecha la puesta en común de nuestro trabajo, tuvimos la oportunidad de debatir sobre la importancia de las emociones, sobre cuándo nos son de ayuda y cuándo no, y sobre qué podemos hacer al respecto.
¿Qué trabajamos en relación al miedo y a la ira?
Tal y como vimos, por ejemplo, el miedo es útil cuando nos protege de peligros reales (como los coches en la carretera o los animales peligrosos), pero no es útil cuando nos impide hacer cosas positivas para nosotros mismos y no hay un peligro real (como ocurre con el miedo a dormir solos o el miedo a los perros inofensivos).
Asimismo, aprendimos que la ira puede ser incluso positiva cuando me moviliza para conseguir algo importante, como ocurre cuando, por ejemplo, siento ira tras recibir una burla en el colegio y eso nos moviliza a solucionar ese problema de manera constructiva.
Pero… ¡ojo! Una de las grandes conclusiones del taller fue la siguiente: la ira puede ser positiva si me ayuda a cambiar algo que no está bien y consigo gestionarla adecuadamente, pero es negativa si no me ayuda a cambiar nada, si dura demasiado tiempo o si es excesivamente intensa.
En estas últimas ocasiones mi único objetivo es lograr calmarme y entrenar mi tolerancia a la frustración. Por supuesto, hicimos diferentes ejercicios para ello.
Éstas y otras muchas conclusiones valiosas fueron las que los niños se llevaron a casa, junto con nuevos y divertidos recursos para desarrollar su valentía y su tolerancia a la frustración.
Como siempre, la experiencia fue maravillosa, ¡todos salimos muy contentos y con nuevos recursos para la vida en el bolsillo!
¿Cuándo es el siguiente taller?
El 5 de Mayo se celebrará el taller Fortaleciendo la autoestima y desarrollando las habilidades sociales.
¡Será otra maravillosa oportunidad para los niños que se animen! Las plazas ya están abiertas, ¡os esperamos con mucha ilusión!