¿Qué debo saber del proceso de integración?
El proceso de adopción puede ser complejo. Las niñas y niños que son adoptados vienen con diversas heridas emocionales. Dichas heridas las expresan en muchas ocasiones a través de problemas o dificultades comportamentales, que repercuten en la convivencia familiar. Modificarlas es una tarea costosa que implica abordar y reparar estos daños. Conllevará tiempo y variará según la profundidad del dolor emocional y la capacidad de los padres adoptantes para poner a disposición los recursos y las estrategias oportunas.
¿Por qué mi hija o hijo se porta tan mal?
En un proceso de adopción es habitual que el niño o niña adoptado muestre de entrada un trato y una relación dulce, ya que querrá agradar y recibir la aceptación, deseando formar parte de la familia. Pero con el tiempo, vendrá el niño o niña “real” con sus heridas emocionales. Y en muchos casos, se producirá un empeoramiento del comportamiento (rabietas, oposición a todo, negativas, desobediencia, chulería, mentiras, agresiones…) Siendo estos muchas veces malinterpretados por los adultos como:
– “¿Qué hemos hecho mal para que pase esto?”
– “Con lo bueno que era y ahora míralo”
– “Es un desagradecido”
– “Quizás la culpa es nuestra, somos unos padres desastrosos”
Sin embargo, habéis generado una confianza en vuestro hijo o hija, que ahora le permite depositar en vosotros su malestar, buscando que lo reparéis.
El niño adoptado, la niña adoptada, viene con “mochila”
La historia de estos niños está marcada por el abandono, la institucionalización, en ocasiones, por tratos negligentes y vivencias traumáticas. Que hacen de su historia, una historia llena de dolor. Estas experiencias repercuten en su personalidad, en sus comportamientos, en su carácter, en su forma de percibir la realidad, y también en su desarrollo y en la convivencia familiar. La reparación de las secuelas de su historia previa va a suponer un enorme consumo de energías vitales, para el niño y la familia. La gestión de la historia previa del niño o de la niña adoptada es un elemento fundamental para llevar a efecto la tarea reparadora. “Es mejor que olvide las malas experiencias”, sin embargo, el olvido no resuelve los problemas, los agrava y les deja más impotentes y vulnerables.
Si necesitas ayuda, no dudes en contactar nuestros psicólogos en Murcia, sabrán recomendarte y aconsejarte.