Experimentar tristeza suele preocuparnos e, incluso, generarnos cierto temor e inseguridad. La tristeza es una de las emociones más incomprendidas y criticadas por la sociedad en la que vivimos. Tratamos continuamente de bloquearla, generalmente mediante distracciones o cambiando el foco de nuestra atención (poniendo en marcha otras tareas, centrándonos en otros elementos…). No obstante, la realidad con la que nos topamos en consulta resulta clara: lo que no se expresa de la forma adecuada en el momento adecuado, se expresará más delante de la manera que el cuerpo necesite. Por lo tanto, el bloqueo generalizado de esta como emoción útil y adaptativa no nos reporta beneficios a corto, medio y largo plazo.
Funciones y utilidades psicológicas de la tristeza como emoción
La tristeza suele aparecer ante los procesos de pérdida, si bien la pérdida no necesariamente debe ser objetivable (por ejemplo, ante el fallecimiento de un ser querido, un despido laboral, una ruptura de pareja, etc). En consulta a menudo nos encontramos con pacientes cuyo sentimiento de pérdida va directamente referido hacia ellos mismos. Es decir, la persona tiene la sensación de “haber perdido” una parte de sí misma (la alegría, la motivación, las ganas). Esta sensación no necesariamente debe ser precedida por algún evento desencadenante, lo que crea en la persona cierta confusión al no poder achacar la tristeza a algún término objetivo.
Dos de las principales funciones
En el presente artículo vamos a focalizarnos en dos de las principales funciones de la tristeza: la necesidad de introspección y la función relacional:
- Necesidad de introspección: Es una emoción que nos permite conectar con las necesidades de nuestro propio cuerpo. Cuando comenzamos a experimentar tristeza es fácil iniciar un bucle de pensamientos que nos ayude a explicar mejor por qué nos estamos sintiendo de la forma que nos sentimos y qué está sucediendo en ese momento.
- Función relacional: Otra de las funciones básicas es la expresión social de la necesidad de apoyo. Es decir, necesitamos que otras personas nos acompañen en nuestros momentos difíciles. El ser humano es un animal social, necesita de la compañía, presencia y ayuda de otros. La tristeza compartida, además, crea sensación de unión, cariño y entendimiento.
Gracias por leer nuestro artículo sobre Cuál es la función de la tristeza de MentSalud.