CLAVES PARA QUE NO SEA TAN DIFÍCIL DECIR NO
A priori puede parecer sencillo, pero en ocasiones cuesta demasiado decir “no”. Cuando cedemos ante las presiones ajenas, después aparecen sentimientos de malestar con nosotros mismos.
A continuación te damos 8 claves para aprender a decir NO:
- Cuando tu jefe te pide algo que excede tus funciones en la empresa. Puedes usar la “técnica del sándwich”. Esto consiste en decirle en primer lugar algo que recoja su petición, en segundo lugar tu negativa a hacerlo y en tercer lugar le dices algo positivo. Por ejemplo: “Por lo que me dices quieres que me encargue yo de hacer el seguimiento de estos expedientes, como sabes, esta no es mi función, por lo que no lo haré, aunque te agradezco tu confianza”.
- Cuando un chico/a te pide tu número de teléfono y no te apetece dárselo. Lo mejor es decirle que no abiertamente. “Lo siento, pero no voy a darte mi teléfono. Me da la impresión de que nuestras expectativas no son las mismas y prefiero aclarar esto desde el principio”.
- Cuando tu pareja te propone un plan que no te apetece. En estos casos al haber confianza, le puedes decir directamente que no te apetece y que sería mejor pensar en otro plan que os apetezca a ambos. Otra opción sería optar por hacer cada uno algo distinto y quedar al terminar.
- Cuando un amigo/a te pide favores continuamente. Si tienes la confianza suficiente, puedes utilizar el sentido del humor y decirle por ejemplo: “a partir de hoy el favor me lo vas a hacer tu a mí, y es no pedirme tantos favores”.
- Cuando un amigo/a te pide que le dejes algo que tu consideras que no debes dejarle. Por ejemplo, si te pide dinero o que le dejes tu coche para irse el fin de semana a la playa, puedes decirle: “Lo siento pero hay cosas que no quiero dejarlas, ni siquiera a las personas que aprecio”.
- Cuanto tu madre/padre espera que vayas a visitarlo/a con una frecuencia mayor de la que puedes. Este tipo de peticiones o exigencias pueden reflejar necesidades de tus padres como sentimientos de soledad, que piden más atención, etc. Puedes usar frases en tono cariñoso y explicarle que ese día no te viene bien, pero que podréis hablar por teléfono y contaros. Diles que son importantes para ti, que te gusta compartir tus cosas con ellos y también que te cuenten.
- Cuando tus hijos sobrepasan el límite que tú has fijado previamente. Es importante recordarles la norma, explicarles que se la han saltado y ofrecer alternativas posibles. Por ejemplo: “Tenías 30 minutos para desayunar y vestirte, como veo que no te ha dado tiempo, mañana te levantaré 15 minutos antes de la hora establecida para que llegues puntual al colegio”.
- Cuando tus hijos te piden que les compres demasiadas cosas. Diles que sabes que le apetece mucho tener eso que te pide, pero que pensaréis si es necesario. “Sé que quieres que te lo compre, pero hoy no toca y aunque insistas va a seguir siendo no”. Y lo más importante y difícil, ¡hay que mantener esto que se les está diciendo!