NEUROPSICOLOGÍA Y TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD

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A diferencia de otros trastornos, los estudios sobre el TLP (Trastorno Límite de la Personalidad) son más recientes y presentan resultados más descriptivos. Sin embargo, sus características centradas en un patrón de inestabilidad que se manifiestan como un bajo control de impulsos, falta de regulación emocional, elevación de la frecuencia de conductas autoagresivas y heteroagresivas o alteraciones en el procesamiento de la información, han despertado gran interés en la investigación neuropsicológica por sus similitudes con el comportamiento que presentan algunos pacientes con daño cerebral adquirido, especialmente los que exhiben sintomatología prefrontal.

Como ocurre con la mayoría de los trastornos mentales, es difícil establecer un perfil específico de alteraciones cognitivas en el TLP por su variabilidad en las presentaciones clínicas. Es decir, el momento de inicio y de intervención terapéutica, los tipos de tratamiento farmacológicos etc….

Las primeras investigaciones en esta área revelaron que el cociente intelectual de estos pacientes no suele verse muy afectado por el trastorno, conservándose dentro de la normalidad. Por otro lado, en cuanto a las funciones ejecutivas, si se observa dificultades en la planificación o toma de decisiones.

Seguidamente, diversos autores destacan la gran semejanza entre el TLP y pacientes con lesiones orbitofrontales; impulsividad, conductas inapropiadas e irritabilidad. Que podrían vincularse a una hipoactivación de dichas regiones cerebrales implicadas en la regulación conductual, especialmente la corteza prefrontal medial y la corteza cingulada anterior, y una hiperactivación de la amígdala, encargada de las respuestas de miedo y alarma.

En el caso de los acontecimientos vitales estresantes como factor etiopatogénico en el TLP, se observa una frecuencia elevada de relatos que pertenecen al género femenino: falta de cuidados parentales, abusos sexuales y malos tratos físicos, entre otros. A través de estudios con neuroimagen se ha tratado de establecer si esas experiencias traumáticas y la sintomatología producen alteraciones anatómicas y funcionales cerebrales. Se observó un menor volumen del hipocampo, en ocasiones acompañado de una reducción de la amígdala, sobre todo en mujeres con experiencias tempranas de maltrato o negligencia. En la misma línea, estudios con neuroimagen funcional en mujeres con TLP y antecedentes de malos tratos infantiles han mostrado una disminución del flujo sanguíneo en zonas prefrontales mediales, incluida la corteza cingulada anterior, ante recuerdos asociados al trauma y ante relatos o imágenes que evocan emociones tristes.

Información adaptada de:

  • Dell’Osso B, Berlin HA. Serati M, Altamura AC, Neuropsychobiological aspects, comorbity patterns and dimensional models in bordrline personality disorder. Neuropsychobiology 2010; 61:169
  • Neuropsicología a través de casos clínicos. Editorial médica Panamericana. 2017. Sección VIII, Neuropsicología de la salud mental. Trastorno Límite de la Personalidad. La necesidad constante de pruebas de amor. Pág. 323.

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