La motivación se convierte a veces en una de las amigas más incómodas del ser humano. No suele aparecer por arte de magia y, a veces, requiere de unos niveles de energía con los que no siempre podemos contar. Muchos pacientes acuden a consulta refiriendo bajos niveles de motivación en áreas específicas o generales, y una de las más acusadas es la motivación en la práctica deportiva.
¿Cómo motivarse para hacer deporte?
Practicar ejercicio físico con regularidad es una de las mejores maneras de combatir el estrés, la ansiedad y la depresión ya que se fomenta la producción regulada de serotonina y dopamina, neurotransmisores cerebrales que mejoran los síntomas de los desordenes emocionales y afectivos. A su vez influye en la segregación del cortisol, directamente relacionado con el estrés.
La falta de tiempo suele ser una de las quejas principales a la hora de iniciar el contacto deportivo, o mantenerlo. Por supuesto, a veces los horarios son difíciles de compaginar y es muy complicado unificar deporte, salud, familia, pareja y trabajo. No obstante, esto a veces sucede porque el deporte no se considera un área vital del ser humano, por lo que nos otorgamos el permiso implícito de ubicarlo en un segundo plano de nuestras vidas.
Elementos que nos ayudan a mejorar la motivación en la práctica deportiva
La música
La música posee un efecto de alto rendimiento en la práctica deportiva, según numerosos estudios. La música consigue influir en la motivación de las personas para comenzar con una actividad y tiene un efecto aumentativo en la productividad, logrando mejores resultados en cualquier entrenamiento.
Practicar deporte en compañía
Comenzar la actividad deportiva con otras personas, como puede ser un amigo, familia, esposo/a, hijos o con nuevas fuentes que te proporcionen bienestar cuando se trata de hacer ejercicios, puede mejorar el compromiso en la práctica deportiva al ir asociada a estímulos sociales.
Incluir el deporte en nuestra rutina
Las personas que practican deporte de manera regular suelen tenerlo adquirido como parte de la rutina diaria. Se trata de convertir la práctica deportiva en un hábito tan imprescindible como la ducha, el desayuno o la pauta regulada de sueño.
Diversificar
A veces la práctica deportiva constante de la misma actividad física resulta desmotivante y aburrida para muchas personas. Por eso, es buena idea diversificar el tipo de actividad que se realiza, teniendo en cuenta nuestras necesidades según nuestro propio cuerpo.
Gracias por leer nuestro artículo sobre La motivación en la práctica deportiva de MentSalud.
